07Feb

Simbiosis, el rey Red Bull.

Simbiosis, el rey Red Bull. La simbiosis, interacción biológica  estrecha y persistente entre organismos de diferentes especies, en la que los involucrados se ven beneficiados. Los organismos involucrados en la simbiosis son denominados simbiontes.

El el mercado empresarial y en el marketing en particular, la simbiosis entre marcas, clubes deportivos, artistas e instituciones, es por todos conocida. Hay muchos ejemplos de esta simbiosis, algunos de ellos, los tomamos casi como una nueva marca en si. Esto no es de ahora, históricamente viene sucediendo desde hace mucho. Fueron muy buenos los patrocinios de marcas de tabaco en el mundo del motor (Suzuki/Lucky Stricke o McLaren/Marlboro). Pues a mi juicio, no hay mejor simbionte en el mundo empresarial que Red Bull, para mi es el rey indiscutible.

Considero que es el mejor, no solo por su capacidad de identificarse y dar total identidad a la marca o competición con la que se asocia; además, generalmente consigue que los resultados deportivos y económicos de los miembros de la simbiosis sean positivos.

También valoro muchísimo su valentía, Red Bull nunca ha apostado por retos sencillos, de hecho una de sus premisas es el riesgo extremo, creo yo. Siempre ha apostado por equipos pequeños, competiciones y deportes minoritarios (de acuerdo, la F1 no es minoritario). De alguna manera, para Red Bull, siempre ha primado el espectador, el espectáculo puro, visualmente potente, que deja una impronta de marca en el espectador, difícilmente superable.

No hay deporte, ni deportista extremo que no se haya asociado con Red Bull. Patrocina el esquí, el snowboard, el surf, la escalada y el alpinismo, el buceo y los saltos, la aviación acrobática, el rally y los raids (reciente ganador del Dakar junto a KTM por sexta o séptima vez). También es patrocinador de batallas de Hip-Hop.

 

Red Bull es el mejor ejemplo de flexibilidad, osadía y capacidad de adaptación en el mundo. Y rizando el rizo, ha sido capaz de potenciar, publicitar y sacar rentabilidad a competiciones y chorradas locales de todo tipo (carreras y saltos de carricoches y disfraces).  Si fuera un animal podría formar simbiosis tanto con un liquen como con un elefante, ¡¡es espectacular!!

Ademas Red Bull ha nacido en Austria, y ha potenciado sus relaciones con marcas de allí como un motor principal (KTM o Husqvarna). No es originario de ninguna potencia mundial, lo que le da mas mérito si cabe. Por supuesto que no es el único, otros ejemplos como Heineken con la UCL, o Repsol con el motor, son simbiosis potentes, pero a mi parecer, ni se acercan a Red Bull.

Está claro que una buena simbiosis comercial y empresarial con otras marcas y sectores es beneficiosa. La mayoría de las veces, genera sinergias positivas. Ahora si, los niveles de maestría para la simbiosis son muchos, y alcanzar el nivel de Red Bull, necesita algo mas que esfuerzo.

Gonzalo Folgueira López.

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