El éxito de una empresa, de un producto o de un servicio depende en parte de la visibilidad que tiene. Dicha visibilidad tiene un precio y requiere una cierta inversión. Sin embargo, no está del todo claro dónde invertir, y cómo invertir para que dicha visibilidad exista y perdure.

El mercenario y el apóstol. El mercenario solo necesita dinero para hacer su trabajo. No se involucra emocionalmente. Tampoco intenta ver más allá de las ordenes. Muchas veces, olvida que detrás de cada orden, hay una meta a la que se quiere llegar.

El apóstol cree en el negocio, se siente parte activa de la empresa y sobre todo, entiende los valores de la empresa.Me gustaría conectar estos conceptos con la idea de la visibilidad en redes sociales profesionales.
España es uno de los países donde más se usa la plataforma Linkedin para informar de su presencia en el mundo laboral. Sin embargo, es el país mas pobre en contenidos propios de parte de los usuarios. Los usuarios españoles están, pero  no interactúan de manera propia.No es fácil encontrar contenidos o artículos propios sobre el sector en el que trabajan. Tampoco es habitual encontrar verdaderos apóstoles de las empresas en las que están, empleados que comparten o publican información sobre los productos de la empresa que les paga.

Creer en su empresa de manera activa, opinar sobre el sector de actividad, reflexionar, analizar, plantear preguntas sobre lo que nos rodea, nos hace mejores profesionales.Y sobre todo nos hace más visibles. Esa visibilidad es un valor para las empresas y nos pueden usar como soporte para transmitir información.

Cuando el empleado usa sus redes sociales profesionales para publicar, él gana en visibilidad y prestigio. Pero si además, se convierte en mensajero de su empresa y de su sector, ganan ambos: él y su empresa.

Se trata de destacar. De ser activo. No solo estar presente nos hará crecer. El crecimiento pasa por dejar de ser un usuario y empezar a ser un medio. Un transmisor. Uno que cree en lo que hace, y que además lo dice sin miedo. Porque sencillamente, está seguro y orgulloso de la aportación a su sector.

Absolutconsulting

Ha ocurrido otra vez. A mí no, sino a muchos colegas autónomos como yo. A mí ya no me ocurre. Ya no salgo a visitar a un cliente o a sentarme con él sin estar seguro que tiene claro lo que ofrezco.
¿Cuantos autónomos, sobre todo consultores en marketing online, se han sentado para hablar con un cliente y al final, resulta que este no ha entendido lo que ofrecemos? O, peor todavía; ¿no ha entendido que nuestro tiempo es oro?

Llevo más de 17 años de experiencia en el sector del marketing online y he visto de todo. He estado ahí, en la sala de parto cuando nació Google. Vale, miento, no estaba. Pero lo conocí cuando ya empezaba a andar. Niño tan prometedor como tímido, era difícil de imaginar que iba a ser una de las partes más importantes de mi vida y de la de miles de consultores en Marketing Online.

Ahora, Google tiene todo mi respeto. No solo porque entiendo de qué va el tema (menos mal, si no, me muero de hambre) sino porque además de ser un mercenario de Google, me convertí también en un apóstol suyo.
Como apóstol, no puedo permitir que alguien venga pidiéndome que le haga un SEO sin pensar que eso cuesta dinero.

Consultores, abogados y otras profesiones de asesoramiento.
El especialista en SEO, el experto en Marketing online, es ante todo un consultor de empresas. No ha llegado aquí por haber navegado mucho en internet, sino porque ha estudiado. Tiene una carrera: es diplomado, licenciado, ingeniero informático, con posgrados. Se ha ganado el derecho de ser tratado como cualquier otro consultor de empresas. Cada consultor tiene su especialidad, pero la base es la misma. Mejor todavía, la meta es la misma: transformar la función comercial de una empresa  en un algoritmo de rentabilidad. En un “algoritmo de sentido común comercial”. Esta última expresión es fruto de mi creatividad lingüística, pero tiene mucho sentido, además de ser muy bonita. Pero no estoy aquí hoy para lucirme, así que no la desarrollaré más. Por ahora.

Hoy, ahora, es el momento perfecto para defender los intereses de mis colegas, que por miedo a no conseguir al cliente, pierden tiempo visitándole, sin asegurarse de cobrar como mínimo el tiempo de consulta. Esta práctica tiene que acabar.

“Si no tienes presupuesto, no nos llames. Si no tienes claro que tienes que invertir en algo para ganar dinero, cierra tu empresa. Si no tienes claro que la visibilidad que te damos en Google es la más rentable del momento, entonces te queda bastante para ser un empresario con visión.” Eso es lo primero que hay que pensar, e incluso decir, en caso necesario, aún sin conocer al posible cliente.

Porque llegar a sentarnos delante un empresario requiere unas cinco horas de preparación. Hay que estudiar su situación, su existencia online, sus competidores…
Nosotros consultores en marketing online, nos sentamos delante de brokers, de inmobiliarias, de abogados, de gerentes de pymes. Cada uno con un mercado distinto, un producto distinto, un servicio distinto. Llegamos preparados a esta entrevista a la que nos invitan. Llamamos a colegas para plantear acciones comunes que suman competencias comerciales e informáticas…

No nos conviertas en pagafantas de empresas.
Puede ser que tengamos que pasar tiempo contigo para informarte y para formarte, aunque sea mínimamente, de los conceptos más elementales de nuestra profesión. Pero este tiempo te lo cobraremos. Piensa en que el valor de 50€ la hora (más desplazamiento) está más que justificado para recibir información nuestra sobre el SEO o sobre Google Adwords.
Te haremos el sitio web, el sistema de gestión, el CRM, el ERP, la tienda online, la campaña de Marketing que quieras. Montaremos la herramienta de Business Intelligence que necesites para tomar decisiones enseguida.

Haremos que la complejidad de tu empresa se transforme en algo sencillo.
Ese “algo sencillo” es el resultado de nuestro trabajo. No nuestro trabajo en sí.
Porque el “algo sencillo” en el que tú piensas antes de conocernos se lo vas a pedir -probablemente y en primer lugar- a tu cuñado, a tu hermano que está en primero de carrera…Incluso a tu amigo, el friki entre los frikis. A nosotros no nos vas a llamar a la primera. Pero lo harás cuando caigas en la cuenta de que nunca has llamado a tu cuñado para que te arregle la lavadora. Ni a tu hermano para que te haga un empaste.

Sin embargo, nosotros hacemos cosas más complejas. Y antes de hacerlas, las preparamos pensando en cómo el usuario va a reaccionar, como vamos a optimizar su camino hasta la decisión de compra.
En nosotros, encontrarás un creativo, un programador, un representante de tu público objetivo.

Pero, lo mejor de todo, es que hablando con nosotros, estarás hablando con un empresario. Y como empresarios, ambos  sabemos muy bien que estás haciendo una inversión, no sólo solucionando un problema, y que esa inversión tiene que ser obligadamente rentable.
Por eso es tan importante que de antemano, nos entiendas y nos trates de tú a tú a nivel profesional. Somos empresarios que trabajamos en algo emergente, que no para de crecer y desarrollarse a un ritmo vertiginoso. Necesariamente dinámicos. Y entregados, por tanto, a su tarea como pocos.

Nuestro trabajo será tan extraordinario como tus objetivos. Y tus objetivos serán tan extraordinarios como tu persona.

Atrévete a ser extraordinario.
Atrévete a trabajar con personas que buscan la sencillez de lo complejo
Atrévete a crear nivel. A pagar conocimiento.

Porque aunque seamos apóstoles de Google, somos mercenarios del marketing. No nos hagas perder el tiempo.

Jean-Marc Alma-Charlery
Consultor de empresas
Especialista en Marketing Online

Absolutconsulting

Pon un CRM en tu vida

¿Aún seguís teniendo archivos en papel?

¿Aún tenéis en Excel vuestra contabilidad?

¿Aún generáis los albaranes en papel multicopia?

Está claro que no tenéis un CRM como Dios manda. Es cierto que en estos años han proliferado un montón de CRM que son difíciles de implementar, CRMs a los que los trabajadores no se acostumbran, CRMs que no hacen todo lo que tienen que hacer, CRMs “humo” que nadie mantiene, etc, etc.

Todo esto que digo pasa con cualquier elemento nuevo que se introduce en el funcionamiento de una empresa, cuesta acostumbrarse y cuesta sacar partido. Pero en 2017, con el boom de las tecnologías, el software y las aplicaciones, es MUY IMPORTANTE, casi perentorio, el tener un sistema de gestión integral de la empresa o CRM.

Busquen el CRM perfecto, busquen con cuidado la empresa a quien confiar su implementación y láncense a modernizar su empresa y sobre todo los procedimientos de la misma.

Los mejores CRM son totalmente ajustables a las necesidades de cada empresa, colocan en un marco de trabajo a todos y cada uno de los empleados de la misma, facilita y mejora el control y la gestión de cada uno de los procedimientos de trabajo.

Con una sola herramienta común, unifican todas las tareas y registros de las mismas, facilitando el acceso a quien corresponda, manteniendo la protección de datos y evitando que se traspapele nada.

No se dejen vencer por la pereza que da montar y acostumbrarse a un sistema nuevo, porque las ventajas y beneficios que les va a aportar una vez estén a gusto con su funcionamiento son mucho mayores que las molestias que genera su implantación.

Y sobre todo, por favor, dejen el papel de una vez, ya no solo por ahorro y eficiencia, sino también para liberar espacios y respetar el medio ambiente.

En definitiva, pongan un buen CRM en su vida y a la larga se van a sorprender de la eficiencia y crecimiento de su negocio, solo gestionando de manera unificada la empresa.

Gonzalo Folgueira López

Hoy voy a hablar de un tema, que a mi juicio, es uno de los principales motores de crecimiento y desarrollo en las empresas, sobre todo en las Pymes.
Valorar y hacerse valer.
Un obstáculo para la mejora continua en las empresas es la tendencia a “afuncionariarse” (permítanme la expresión) de los empleados. Hacen lo que se les manda y no van más allá de sus funciones básicas, no analizan, ni sacan conclusiones, no tienen iniciativa propia, y aunque sus funciones las realicen correctamente, no están aportando ningún valor añadido.
Los trabajadores no son los únicos responsables de este mal, endémico en muchos sectores. Es más, muchas veces son los jefes y gerentes los principales culpables de esta actitud tan negativa. En multitud de ocasiones no son capaces de valorar los potenciales que tienen a sus órdenes, ni delegar determinadas funciones, ni a aceptar ideas, formas de trabajar y puntos de vista distintos a los suyos. En las Pymes en particular, el poder de decisión reside en la mayoría de los casos en una sola persona, y nadie es capaz de controlar tantos aspectos del funcionamiento de una empresa, hay que dejarse ayudar. (Véase mi opinión en “Señores déjense ayudar”).
Por otro lado, muchos trabajadores se conforman cumpliendo con lo justo, aunque se sientan infrautilizados y con capacidad de introducir mejoras en su labor, no dan un paso adelante. No demuestran al mundo esa capacidad que tienen, no están siendo profesionales. Es el guión perfecto de la pescadilla que se muerde la cola.
Esa es la clave, la profesionalidad, tanto de los empleados como de los jefes. La profesionalidad no sólo implica hacer bien las tareas encomendadas, va mas allá, implica un continuo desarrollo y mejora del puesto de trabajo, aportando soluciones y nuevas prácticas.
Aplicando la profesionalidad cada día, con ambición, con ganas de comerse el mundo, podemos hacer que “la pescadilla” siga mordiéndose la cola, pero a nuestro favor, retroalimentando la profesionalidad bidireccionalmente entre los miembros de la compañía.
Es un cambio sustancial, pero créanme, no es un imposible, basta con inocular unas dosis de profesionalidad y viralizar sus efectos.
Gonzalo Folgueira López

“Señores, déjense ayudar”

Después de acumular experiencia y experiencias profesionales a lo largo de lo que llevo de vida laboral, me he atrevido, y voy a cometer el atrevimiento (soy licenciado en Biología, las letras no son mi fuerte) de escribir y plasmar en negro sobre blanco algunas de mis reflexiones.

La primera reflexión sobre la que quiero hablar es la tozudez y el miedo al cambio que tienen algunos gerentes y directores de empresa, generalmente de pequeño tamaño.

Me dedico a labores comerciales, y en los últimos 6 años, trabajo en el sector de la consultoría en comunicaciones, en particular, implanto sistemas de Voz IP. La Voz IP es un producto ganador 100% en el mercado de nuestro país, cada uno de los sistemas de Voz IP que he instalado en estos años, ha generado un ahorro para la empresa desde el primer mes de funcionamiento, ha mejorado los servicios existentes y ha cubierto las necesidades reales del cliente. Es un producto que siempre genera una relación win-win con el cliente.

Venimos (algunos  continúan allí)  de una época de tecnología digital, con un monopolio en la cual los precios y servicios ofrecidos están totalmente obsoletos. Una época en la que en las empresas, la factura de teléfono no se revisaba, solo se contabilizaba, porque no había otra opción.

Los tiempos han cambiado, el mercado de las telecomunicaciones también, y sobre todo tenemos una nueva tecnología en comunicaciones, la Voz IP, todo se encamina hacia ahí.

Vayamos al quiz de la cuestión, en 2017 sigue habiendo empresas con facturas y servicios de los años 90, costes muy elevados, servicios sobredimensionados, falta de mantenimiento, etc…algo realmente inexplicable.

Inexplicable porque seguro que algún comercial o consultor ha intentado ayudar a esa empresa a dar el paso y cambiar, y digo ayudar, porque realmente la implantación de un sistema de Voz IP, es un proyecto ganador. Sé que las comunicaciones son un elemento estratégico en una empresa, pero precisamente,  es en lo esencial donde debemos dejarnos asesorar para optimizar.

Entonces, ¿qué es lo que está frenando el cambio? El miedo. El miedo a cambiar algo establecido, el miedo a lo nuevo y desconocido, el miedo a arriesgar y perder, y muchas veces, muchos clientes con los que he trabajado, han tenido el miedo a dejarse ayudar.

Señores, en todos los aspectos de la vida necesitamos ayuda y asesoramiento. Nos ponemos en manos de profesionales y nos dejamos aconsejar todos los días. Arriesgamos en nuestras decisiones.

Manejando una empresa necesitamos todavía más apoyo y compañía para llegar a buen puerto, no podemos ser patrón y marinero. Está claro que cualquier decisión es más fácil si se minimizan los riesgos, pero para eso estamos los comerciales y consultores, para intentar reducir esos riesgos, con un producto 100% ganador.

“señores déjense ayudar”

Gonzalo Folgueira López

Últimamente estoy escuchando varias noticias relacionadas con el cambio de tendencia en como los vendedores asumen la relación con los clientes, a los que les prestan servicios o les suministran bienes.

La dueña de un B&B en Aragón, hastiada de ver comentarios de sus clientes en TripAdvisor (con un sesgo infundado y dañino) tomó la decisión de invitar públicamente a sus clientes, a convertirse en ex-clientes.

Otro caso conocido ha sido el de un comercial del sector industrial que, trabajando en el suministro para grandes constructoras ibéricas, decidió cancelar sus suministros a aquellos que financiaban su tesorería, dilatando unilateralmente y sin previo aviso los pagos más allá de los plazos acordados en su contrato, con el único argumento de que “se ha hecho así toda la vida”.

Sólo algunas veces el cliente tiene la razón

Más allá de teorías, la realidad es que, detrás de diferentes perfiles de vendedores, la cultura comercial ibérica está vinculada a una vocación de servicio a los demás asediada por un interés económico determinado por esa peligrosa “retribución por objetivos”. Y es que, la vocación de servicio tiene el grave riesgo de convertirse en vocación de servidumbre.

Lo que las separa a una y a otra es un hilo muy fino, por lo que (seguro) el problema aparece, ya que a la servidumbre y a la tiranía, les separa el mismo hilo.

Los vendedores (y el ebitda de sus empresas que se tambalea detrás de sus acuerdos) serían mucho más sanos si clarificaran al cliente, con cierta anticipación, aquellas necesidades que no van a satisfacerse y aquellas que si, en ese deseado intercambio mercantil. Incluso aunque no fuera un intercambio win&win.

La terrorífica amenaza de perder una venta (o un lote de ellas) tendrá la atractiva compensación de un interlocutor más fiable y probablemente, una diferenciación competitiva con otros vendedores.

Poner al límite un “no”, consigue emerger afirmaciones que jamás hubieran salido a la palestra.

Dudo mucho que aquellos clientes que vayan al B&B aragonés, o los contratistas del sector industrial, renuncien a los servicios o productos de sus respectivos vendedores, solo por el hecho de que afirman con claridad, lo que en su B&B o fábrica, puede o no esperarse.

Es muy probable que sólo algunas veces el cliente tenga la razón.

Firmado:

Juan B. Gadea

Responsable Ventas Aerzen Ibérica

La relación entre cliente y proveedor de servicios siempre ha sido desequilibrada.

En caso de que dicho proveedor de servicios sea autónomo, dicha relación casi siempre le deja en desvantaja.

Muchas veces, la relación se convierte en un coste emocional que los ingresos con dicho cliente no compensan. El autónomo suele sacrificar su felicidad profesional, para complacer a ese cliente.

Es importante poder reconocer a ese cliente tóxico. A veces es posible reconocer los indicadores antes de la firma del contrato de servicios, pero casi siempre dichos indicadores aparecen sobre la marcha.

INDICADORES DE CLIENTE TÓXICO:

Cambio de fechas e impuntualidad:

Si el cliente cambia mas de dos veces la fecha de la primera cita, nos hace esperar mas de una hora antes de recibirnos a la hora acordada y deja abierta la posibilidad de ser molestado (puerta abierta, móvil encima de la mesa) puede ser que no valore lo que le aportaríamos.

Habla de los fracasos con los proveedores anteriores:

En caso de que no fuéramos los primeros, sino los terceros o cuartos, puede ser que ningún proveedor anterior haya conseguido satisfacer sus necesidades. Las razones son varias, pero de manera general, no ha podido transmitir claramente lo que quiere y no ha sabido cuantificar el esfuerzo interno (de parte de su empresa) necesario para que le prestemos un buen servicio. Eso ocurre muchas veces en la implementación de sistemas en la empresa, sistemas que van a ser utilizados por personas sin la cualificación necesaria. No involucra a los trabajadores que van a utilizar nuestros servicios en el proceso de contratación. Muchas veces, nos encontramos solos ante empleados que no han sido avisados de la contratación del servicio. Dicha situación crea un ámbito de trabajo negativo.

No respeta los plazos de pago de manera deliberada.

Chantaje:

“con nosotros como cliente, tenéis un chollo”. Dicha frase demuestra un comportamiento dominante, dejando entrever que ser contratado por el es una bendición. Y que tiene derecho a cambiar las reglas del juego, aunque nos perjudique a nosotros.

No se responsabiliza de los fracasos:

Echar la culpa a los anteriores proveedores demuestra que el cliente no quiere ver su parte de responsabilidad.

Prioriza lo que quiere sobre lo que necesita:

Normalmente lo hace cuando ignora los consejos del proveedor de servicios y oculta información que podría mejorar y optimizar la prestación de servicios.

Pide más servicios de lo acordado, pero sin reconocer el coste (no solo financiero) que supone la prestación de servicios adicionales.

Reconocer a un cliente tóxico puede ayudarnos a cerrar mejor un contrato de servicio y a evitar los fracasos como proveedor de servicios, porque al final, el cliente siempre tiene razón…según el cliente…

Simbiosis, el rey Red Bull. La simbiosis, interacción biológica  estrecha y persistente entre organismos de diferentes especies, en la que los involucrados se ven beneficiados. Los organismos involucrados en la simbiosis son denominados simbiontes.

El el mercado empresarial y en el marketing en particular, la simbiosis entre marcas, clubes deportivos, artistas e instituciones, es por todos conocida. Hay muchos ejemplos de esta simbiosis, algunos de ellos, los tomamos casi como una nueva marca en si. Esto no es de ahora, históricamente viene sucediendo desde hace mucho. Fueron muy buenos los patrocinios de marcas de tabaco en el mundo del motor (Suzuki/Lucky Stricke o McLaren/Marlboro). Pues a mi juicio, no hay mejor simbionte en el mundo empresarial que Red Bull, para mi es el rey indiscutible.

Considero que es el mejor, no solo por su capacidad de identificarse y dar total identidad a la marca o competición con la que se asocia; además, generalmente consigue que los resultados deportivos y económicos de los miembros de la simbiosis sean positivos.

También valoro muchísimo su valentía, Red Bull nunca ha apostado por retos sencillos, de hecho una de sus premisas es el riesgo extremo, creo yo. Siempre ha apostado por equipos pequeños, competiciones y deportes minoritarios (de acuerdo, la F1 no es minoritario). De alguna manera, para Red Bull, siempre ha primado el espectador, el espectáculo puro, visualmente potente, que deja una impronta de marca en el espectador, difícilmente superable.

No hay deporte, ni deportista extremo que no se haya asociado con Red Bull. Patrocina el esquí, el snowboard, el surf, la escalada y el alpinismo, el buceo y los saltos, la aviación acrobática, el rally y los raids (reciente ganador del Dakar junto a KTM por sexta o séptima vez). También es patrocinador de batallas de Hip-Hop.

 

Red Bull es el mejor ejemplo de flexibilidad, osadía y capacidad de adaptación en el mundo. Y rizando el rizo, ha sido capaz de potenciar, publicitar y sacar rentabilidad a competiciones y chorradas locales de todo tipo (carreras y saltos de carricoches y disfraces).  Si fuera un animal podría formar simbiosis tanto con un liquen como con un elefante, ¡¡es espectacular!!

Ademas Red Bull ha nacido en Austria, y ha potenciado sus relaciones con marcas de allí como un motor principal (KTM o Husqvarna). No es originario de ninguna potencia mundial, lo que le da mas mérito si cabe. Por supuesto que no es el único, otros ejemplos como Heineken con la UCL, o Repsol con el motor, son simbiosis potentes, pero a mi parecer, ni se acercan a Red Bull.

Está claro que una buena simbiosis comercial y empresarial con otras marcas y sectores es beneficiosa. La mayoría de las veces, genera sinergias positivas. Ahora si, los niveles de maestría para la simbiosis son muchos, y alcanzar el nivel de Red Bull, necesita algo mas que esfuerzo.

Gonzalo Folgueira López.

Es relativamente fácil diseñar un sitio web. Menos fácil es que sea el reflejo de la personalidad de la empresa que quiere promocionar. Pero el asunto va más allá del diseño de la web. Muchas veces, hay que añadir una etapa en la fase del diseño: la revisión de imagen corporativa de la empresa.
No se puede pedir que la página sea moderna, cuando el logo y la imagen corporativa de la empresa son antiguos.
No estamos hablando de echar por tierra décadas de tradición y de imagen corporativa, sino mas bien adaptar lo que existe al nuevo mercado.

Muchas veces, guardar la imagen corporativa de la empresa heredada de los padres demuestra solo respeto hacia los padres, pero demuestra tambien nuestro miedo a crear nuestro propio sello, nuestra personalidad.

Un logo con Comic Sans no puede representar una empresa que se ve moderna. Los colores como el azul RGB 0, 0, 255, o el rojo 255, 0, 0 ya no representan nada.

La empresa Pantone nos da cada año una idea de las tendencias en colores. Y en cuanto a tipografía, Google Font puede ser una fuente de inspiración. Ya no hay excusa para cerrar los ojos, debemos proyectar al futuro nuestro negocio tradicional, mezclando colores y tipografías que atraen a nuestros nuevos clientes, sorprenden a los clientes de toda la vida, y sobre todo proyecta al mundo una imagen de nuestra empresa dinámica, en movimiento y adaptable a los cambios.

Volviendo a la elaboración de un sitio web. De la misma manera que los clientes nos piden un sitio web moderno, les invitamos a pensar en modernizar todo en la empresa, empezando por la imagen corporativa.

Esto es solo el principio…

Hay que dejar las cosas claras desde el principio. El SEO para abogados es un concepto bastante limitado. Lo limitan los que creen que por entender las técnicas de SEO, ya pueden ir a un abogado diciéndole que le va a posicionar en Internet.

La palabra posicionamiento también es en si una limitación. Las empresas (los bufetes de abogados son también empresas) necesitan, además de una posición en los resultados, una visibilidad que mengüe la de la competencia*. Sobre todo si dicha competencia es reconocida.
*Menguar la visibilidad de la competencia supone que el servicio de marketing online solo es viable si es exclusivo (por lo menos dentro de un sector geográfico definido. Una persona que se dedica al marketing online para dos bufetes de abogados de Madrid, no esta dando un buen servicio a ninguno.

Nunca debemos olvidar que se trata de Marketing: Es decir conseguir que en el canal de comercialización de los servicios jurídicos, la difusión de la información y el coste de la estructura comercial sean óptimos, para no decir sencillamente lo mas RENTABLES posible.

Os aseguro que no es suficiente estar justo por encima de un bufete conocido en los resultados para que la gente pinche en nuestro sitio web. Muchas veces es importante tener varias páginas colocadas en el top 10, con las palabras clave que nos permitan conseguir clientes, no con las que nos permitan lucirnos ante nuestro colegas.

Todos sabemos que en dicha lista de los resultados, hay más de un bufete reconocido, y puede que seamos fagocitados por su notoriedad.
No olvidemos que los que acuden a un abogado necesitan una solución a un problema civil, o penal. Hablamos de personas que necesitan divorciarse, recuperar un dinero, denunciar a alguien cuyo comportamiento les afecta de manera negativa. Hablamos de personas que necesitan defenderse. Dichas personas se lo piensan mucho antes de decidirse a elegir al que defenderá sus intereses.
Para convertir a este cliente potencial en cliente real, hay que tener mucho nombre y/o mucha visibilidad. Solo así podremos aumentar la probabilidad de no ser ignorado dentro del top10 (sin hablar de los anuncios de Adwords)
Estoy hablando de reducir el tiempo de decisión de contratación, seduciendo al cliente potencial a través de 4 Puntos importantes que profundizaré en el artículo siguiente.